lunes, 10 de octubre de 2011

Los discursos de Bruto y Marco Antonio como ejemplos de (elegante) manipulación

La clase de hoy en Latín II iba a ser una sesión introductoria acerca de la figura de Julio César, a cuyos Commentarii vamos a dedicarle la mitad del curso. Digo "iba" porque, como bien explicó ayer David Guapo en el Club de la Comedia, los profesores y los aparatos de proyección somos como el agua y el aceite, no hay manera. me tomo la libertad, dado que el proyector hoy se ha tomado la suya, de exponer aquí la tarea que tenía preparada para hoy.


Vamos a trabajar con dos discursos de la película "Julio César", del director Joseph L. Mankiewicz. La película, estrenada en 1953, es todo un clásico del cine. Basada en la tragedia del mismo nombre que escribió Shakespeare en 1599, la grandeza de la película, además de por el tema per se, le viene dada por la calidad del reparto. Así, encontramos como protagonistas a James Mason, John Gielgud, Louis Calhern y, en el que muchos consideran el mejor papel de su carrera, a Marlon Brando como Marco Antonio. Cuentan que el director no las tenía todas consigo con este último en las audiciones y por eso tenía preparado a Paul Scofield para el mismo papel. Por suerte, Marlon Brando se quedó con el papel y ahora podemos disfrutar de una de las mejores interpretaciones,a mi juicio, de esa "dignitas" romana a la que tantas veces hago referencia en clase.


La tarea prevista para hoy era visionar dos escenas: los discursos de Bruto y de Marco Antonio, entonados inmediatamente después de la muerte de César. Quiero que observéis los dos con atención y que, después, y teniendo a mano el texto que os he dado del discurso de Marco Antonio en la tragedia de Shakespeare, intentéis reflexionar sobre los recursos que uno y otro utilizan para ganarse el favor del pueblo. Esta mañana hemos contextualizado esta escena y no os debería resultar difícil analizar las referencias que hacen uno y otro. Abriremos mañana la clase con vuestras reflexiones y veremos si hay algo de lo dicho que podamos aplicar a nuestro propio tiempo.

Discurso de Bruto

Discurso de Marco Antonio