lunes, 29 de noviembre de 2010

Métrica latina: nociones básicas

Partiendo de las páginas dedicadas a la métrica que encontramos en la 2ª edición del libro "Eneida II" de D. Víctor José Herrero, de la colección de textos clásicos anotados de Gredos.,, vamos a dedicar hoy la clase a aprender a medir un hexámetro dactílico.
Un hexámetro es un metro que consta de seis pies. Se llama dactílico precisamente porque cada uno de estos pies es un "dáctilo": -uu
Así que la secuencia rítmica del verso quedaría, en principio, así:

-uu -uu -uu -uu -uu --

Vemos que el último pie no es un dáctilo (-uu) sino un espondeo (--)

También los pies 1 a 4 pueden sustituir el dáctilo por un espondeo, pero es muy raro que el 5º pie lo haga. Cuando eso pasa, los versos se llaman espondaicos. En Virgilio solo hay 32 espondaicos.

Si quitamos los dos últimos pies y contamos el número de sílabas que nos quedan, sabremos los dáctilos y espondeos que restan en el verso:
12 sílabas: 4 dáctilos. 11 sílabas: 3 dáctilos y un espondeo. 10 sílabas: 2 dáctilos y 2 espondeos. 9 sílabas: 1 dáctilo y 3 espondeos. 8 sílabas: 4 espondeos.

A partir de aquí, hay algunas nociones que son básicas (y fijas):
.- Lógicamente, tanto si es un espondeo o un dáctilo, la primera sílaba del pie siempre es larga.
.- Además de las sílabas largas y breves por naturaleza, hay que recordar las reglas de la cantidad que hemos visto en clase: un diptongo y una vocal seguida de dos consonantes o consonante doble es larga; vocalis ante vocalem corripitur.
.- Cuando una palabra terminada en vocal va seguida de otra palabra que comienza por vocal o –h muda, la sílaba final no cuenta en la medida del verso. Es la llamada "elisión".
.- Cuando a una palabra terminada en –m le sigue una que empieza por vocal o –h muda se produce una "sinalefa" y la sílaba terminada en –m no cuenta en la medida del verso.
.- Cesuras: es una pausa o corte en interior del verso que coincide siempre con el final de una palabra, pero no de un pie.

Algunos ejemplos de recitación de la Eneida